01 - Fiebre

Fiebre

La termorregulación es una función vital del cuerpo humano que ayuda a mantener una temperatura corporal equilibrada y necesaria para que se puedan llevar a cabo todas las reacciones del organismo.

La fiebre es el aumento de la temperatura  corporal en respuesta a alguna enfermedad o padecimiento. Se trata de un mecanismo importante de defensa del organismo contra el mecanismo (en general una  infección), que la provoca.  

La mayoría de las bacterias y de los virus que causan  infecciones en las personas se reproducen  mejor a 37°C, el cuerpo aumenta la temperatura corporal con el fin de generar un entorno hostil para éstos.

Se considera fiebre cuando la temperatura del adulto está por encima de los 38°. En los niños es cuando la temperatura axilar (medida debajo del brazo)  supera los 37.5. Entre los 37 y los 37.5° es consderada  febrícula.

 

Síntomas

 

Además del aumento  de la temperatura corporal, la fiebre se manifiesta con síntomas como:

  • Pulso acelerado
  • Sudoración excesiva
  • Respiración acelerada
  • Ojos vidriosos
  • Piel caliente, a ratos enrojecida, a ratos pálida
  • Lengua seca
  • Sed
  • Pérdida de apetito

Además, puede acompañarse de mareos, alteraciones en la percepción y confusión. 

 

Causas

 

Cualquier infección puede causar fiebre, las más recurrentes son las respiratorias y las enfermedades seudo gripales o resfriados, dolores de garganta, infecciones del oído, infecciones sinusales, bronquitis o neumonías.

También pueden provocarla las Infecciones urinarias o las gastroenteritis tanto virales como bacterianas.

 

Tratamiento

 

El tratamiento adecuado dependerá de las causas subyacentes. Si el origen es una infección por bacterias, el médico deberá recetar antibióticos, pero si no se detecta una causa bacteriana, sólo se utilizará un tratamiento con antitérmicos para calmar la fiebre y reducir los síntomas asociados.  Este grupo de fármacos también tiene un efecto analgésico y en algunos casos antiinflamatorio. 

 

Otras recomendaciones:

 

Las compresas frías y tomar mucho líquido son un remedio casero eficaz para bajar la temperatura corporal. Hay que tener cuidado en no aplicar otros remedios tradicionales que pueden resultar peligrosos, como introducir a la persona febril en la bañera con agua fría o friccionar su cuerpo con compresas o gasas empapadas en colonia, ya que se pueden provocar quemaduras en la piel.

Es importante que la persona con fiebre  no esté abrigada en exceso y que el ambiente mantenga una temperatura cálida.

Un baño tibio es especialmente eficaz después de suministrar el antitérmico.

 

¿Cuándo acudir al médico?

 

Aunque estas opciones son muy efectivas para hacer bajar la fiebre, si se mantiene en el tiempo y es muy elevada, es fundamental consultar con el médico.